No pretendo decir que me gustan los hombres ni que rechazo el cuerpo que Dios me ha dado. Solo dejo que mis sueños se apoderen de mi razón y se obliguen a escribir mis sentimientos. Me gustan las mujeres. Pero a mi manera.

Si me convirtiera en mujer, me llamaría Martha.
Si me convirtiera en mujer lograría alcanzar una mayor comprensión del universo, podría apreciar el color de las cosas de una manera que solo ellas pueden hacerlo.
Si fuera mujer podría enfrentar a los hombres por el amor de doncella que amo. Usaría mi espada contra esos pobres diablos que no saben como cuidarlas ni amarlas. Y lo bueno de todo eso es que no me confundirían con un hombre celoso, vulgar y asqueroso. Ya que seria mujer. Una mujer enamorada.

Entendería el palpitante corazón de mi amada y ella comprendería mi amor. Me perdería entre sus largos cabellos castaños sin causarle enfado. Pues mi amor seria puro.
Dejarían de criticar mi sensibilidad. Me dejarían de acusar de débil o frágil. A una mujer no le pueden decir eso, muy por el contrario me halagarían haciendome sentir muy bien.
Rechazaría los gestos interesados de los caballeros, pues solo quiero tener a mi lado a doncellas delicadas. A seres angelicales. Como la doncella del Bosque.
¡Cielos! Si fuera mujer podría vestirme con la moda más atrevida, delinearme los ojos y cuidar mi largo cabello negro.
¡Si! Mi larga cabellera. Lo más preciado de todo. La que resplandece bajo las estrellas.

Nadie se puede vestir como las mujeres. No hay vestimenta varonil que rivalice con la moda femenina. Los detalles y los accesorios, las botas, los sacos, los zapatos, etc. La combinación de todos ellos a la manera antigua, victoriana y romántica.
Un estilo único fijado en mis delgadas fracciones. En mis largas manos y mi piel de porcelana.

Ser mujer para amar a otra mujer. Odiaría a los hombres por su brutalidad. Amaría a la principita de cabellos castaños. El amor de mi vida.
Aveces pienso que en una vida anterior mi amada me rechazo por ser mujer y ahora, en esta vida nací como hombre. Para cuidarla y ser una unidad con ella. Más ahora me rechaza por no ser mujer y ser un hombre muy sensible y poco varonil.
Ja ja ja… El mundo no tiene lógica. Pero por eso es bello vivir.

No hay cosa más bella que los cabellos de la mujer amada.
Hernán Villalta — Eriador Eriol
Guardián del Alba,
Montaraz de las tierras del norte
2 comentarios:
¿Qué es Ambanya..!?
adjetivo: el más maravilloso
Del quenya o alto élfico, la lengua de los elfos del señor de los anillos.
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