jueves 26 de mayo de 2011

Dialogo entre Martha y Eriador

Martha :
¿Como amaneciste?

Eriador :
Yo, bien... ¿porque la pregunta?

Martha :
Tu sabes muy bien a lo que me refiero. Bueno seguro amigo mío no quieres hablar de ello. Te comprendo lo que debes estar sintiendo y como lo debes haber tomado. ¿Realmente tanto crees en las corazonadas y la intuición?, te digo que yo si creo en ellas, ¿pero tu?, ¿realmente vez esa visión de la navidad?, esa que solo le has contado a unos cuantos pero que tu te crees con tanta firmeza.

Eres un soñador nato,
es tu esencia,
la vida para ti es soñar,
soñar para ti es vivir,
si no sueñas estas muerto,
cada estrella fugaz que se desvanece en el cielo,
cada gotita de lagrimas que dejas caer,
siempre es por un sueño.

Eriador :
¡Ah!, sabia que me ibas a preguntar por ello, no nada. Son cosas de lo mismo. Pienso que es parte de esa gran enseñanza, de una lección final de la vida misma. Esa que te hace darte cuenta de las cosas importantes que hay a tu alrededor cuando son inalcanzables y distantes.

Martha :
No has respondido a mi pregunta, las has evadido.
Yo se porque, sabes que mientras menos hables de ellas se acercan más a la realidad, y ahora necesitas que se materialicen.

Eriador :
¿de que hablas? dejame descansar, tengo muchas cosas que hacer hoy día. Problemas y cosas del trabajo. Hay cosas que uno no controla, ¿porque precuparse por ellas? si todo da igual.

Martha :
Había una vez un niño soñador,
el vio su futuro de mayor,
un dulce hogar en familia,
tan reales los vio que los amo desde aquel día.

Dos niños saltando,
una misteriosa mujer abrasando a ambos,
mientras los niños jugaban con su largo cabello,
oscuro cabello que se deslizaba sobre sus hombros.

Martha :
Que misterio aquel ser,
¿Cual será su nombre?
¿Su timbre de voz?
¿El color de sus ojos?

Nunca el niño se olvido de ella,
la ha esperado por años,
y cree que la ha visto nuevamente,
caminando bajo un cielo azul.

Quizás confundida por la vida y el amor,
esa doncella camina día a día,
alma que enternece,
e insufla un aliento de vida.

Eriador :
¿Que es eso? ¿de donde inventas todo eso? no creerás que soy así de ridículo, me haces quedar mal. Soy una persona mayor, olvide todas esas tonterías a los 15 años. Ya no estoy para eso. Hay tanto que hacer por la vida.

Martha :
¿Recuerdas estos nombres? Joseph y Pamela, bueno ahora lo llamas Isaac a ese niño. No te has olvidado de ellos. Yo lo se.

Los amastes como si ya existieran,
los bautizaste en el nombre de Dios,
los cargantes en tus brazos,
vivias por ellos en todo lado.

Ellos se desvanecieron una fria tarde,
1994 se los llevo,
no te olvidaste de ellos nunca,
ni a su misteriosa madre.

Martha :
La que creíste indicada regreso muchos años después, jurabas que era ella.

2004 fue el retorno, pero te equivocaste diez años después,
no era ella la misteriosa mujer, 5 primaveras y 4 inviernos. Pero no tenia tus metas ni tu mismo camino. E
so te hizo olvidar la magia y los poderes del cosmos, pero se que no olvidaste en realidad. En el fondo sigues creyendo en ellos. Sabes que existe la magia, solo estas esperando que se presente el tiempo y el lugar.

Martha :
Ahora crees que ha llegado, no lo quieres aceptar entre la gente, temes al ridículo. Sientes que el universo te dice que ahora es el momento y coincide con la llegada de la doncella de cabellos resplandecientes, la que emana ternura. Un misterio que al principio no entendias.

La que sientes cuando caminas por la calle, aquella que te a permitido soñar de nuevo, ¿tu sabes a quien me refiero?.

Amigo aceptado, eres un soñador o un mago, da igual. Solo has caso a tu corazón. ¿Que te dice?.

Eriador : ‎
"La doncella de cabellos resplandecientes", si, así la llamo :$ aunque nunca se lo he dicho.
Pero no piensa nada de las tonterías que tu dices.
Cielos es tarde... tengo que ir a trabajar...
Chau... cuidate.

Martha :
Eres solo una hoja seca de tulasi a merced de los vientos de Krisna, la magia llega sola. A mi no me engañas, yo conozco partes de ti que tu has olvidado o has querido hacerlo.

Tenna rato, Eriador : Eriol, Montaraz de las tierras del norte.
preparate para la batalla del final de los tiempos, ante las puertas de Mordor y en los campos de Pelennor.

Saldrás victorioso como aquella tarde perdida en el mito.
Cuidate.