Doncella...

Realmente fui feliz.
Cuando te encontre caminando,
cuando las hojas te caían,
cuando la noche dominaba ya el sueño.
Realmente fui feliz,
cuando la realidad diluida menguaba,
cuando como niña tu brincabas,
cuando el universo nos sonreía.
Realmente fui feliz.
Cuando diseñaba la casa del campo,
cuando las hadas tocaban aquella melodía,
cuando entre flores amistosas florecíamos.
Realmente fui feliz.
Cuando la eternidad estaba a mi alcance,
cuando la magia vivía conmigo,
cuando éramos tu y yo amigos.
Realmente fui feliz....
Hernán Villalta — Eriador Eriol
Guardián del Alba,
Montaraz de las tierras del norte
3 comentarios:
Hermoso poema :)
Muchas gracias.... extraño la compañía de las hadas.
Nunca debí alejarme de la sombra de los arboles.
Bello poema de 04 de Octubre,mi cumpleaños!!!!!! Vilma
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